El Parkinson es la segunda enfermedad neurodegenerativa con mayor presencia a nivel mundial después del Alzhéimer. Afecta a más de 7 millones de personas en todo el mundo y a unas 150.000 personas en España, según los datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN).
Debido al carácter crónico y progresivo de sus síntomas como son la dificultad para caminar, comunicarse, asearse, comer o relacionarse con otras personas, la atención integral de los familiares y cuidadores de las personas con Parkinson juega un papel muy importante.
En Memoriae sabemos que las necesidades de su cuidado pueden sobrepasar las capacidades o recursos de una familia o de un cuidador, afectando a su bienestar psicológico, físico y social. Por eso hemos preparado un post en el que hablamos sobre esta afección, así como algunos consejos para ayudar a prevenir la sobrecarga de estas personas.

¿Qué es el Parkinson?
Como hemos dicho antes, el Parkinson es una patología neurodegenerativa y es la segunda más frecuente, después del Alzheimer. Se caracteriza por un conjunto de síntomas muy variado, cuya afectación alcanza síntomas motores y no motores.
Los más conocidos son los síntomas motores, como la lentitud de ejecución de movimientos, rigidez muscular, disminución de la amplitud de movimientos y alteración del equilibrio. Estos son la consecuencia de un desequilibrio dopaminérgico a nivel cerebral.
Entre los síntomas no motores más frecuentes encontramos la depresión, alteraciones del sueño, el estreñimiento, las dificultades de micción, la perdida de olfato y el deterioro cognitivo.
La aparición de los síntomas suele suceder de manera gradual y lenta. La investigación en este campo nos informa que algunos de los síntomas están presentes hasta 30 años antes de que el problema motor se haga evidente, lo que dificulta gravemente el diagnóstico precoz.
¿Por qué aparece?
La edad más frecuente para la manifestación de los síntomas es alrededor de los 60 años, existiendo también casos de inicio anterior a los 50 años. En ocasiones puede tener una causa genética, aunque no es común que se desarrolle por factores hereditarios.
A pesar de no contar con una causa específica que desencadene la enfermedad de Parkinson sí que existen algunos factores que aumentan la predisposición a padecerla como, por ejemplo, la presencia de cuerpos de Lewy dentro de las neuronas (son marcadores microscópicos de la enfermedad) o la exposición continuada determinados factores ambientales o toxinas.
¿Cómo prevenir la sobrecarga de los familiares o cuidadores?
Sabemos que cuidar a una persona con Parkinson no es fácil, pero es una laboral admirable y digna de poner en valor. Por ello es importante que la familia y cuidadores se valgan de los recursos de ayuda que pueden solicitar, así como parar a pensar en su bienestar propio.
Desde Memoriae aconsejamos:
- Solicitar información y formación que facilite los cuidados del adulto mayor. De esta manera se podrá comprender mejor la enfermedad, así como tener una mayor sensación de control y de eficacia personal.
- Planificar los cuidados de manera diaria o semanal para facilitar el cumplimiento de los objetivos.
- Fomentar la autonomía del adulto mayor siempre que se pueda.
- No dejar de lado la vida social, olvidarse de uno mismo ni dejar de hacer las cosas que a uno le gustan. Esto ayudará a mantener la motivación.
- Hacer ejercicio, cuidar la alimentación y descansar es fundamental para estar sanos.
- Hablar y compartir preocupaciones con familiares, amigos o un profesional ayudará a manifestar tus miedos y frustraciones.
- Beneficiarse de las ayudas sociales y económicas para cuidadores de personas con Parkinson puede resultar un apoyo muy importante.

¿Cómo ayudamos desde Memoriae a los pacientes?
En Memoriae somos especialistas en Parkinson en personas mayores. Ponemos a tu disposición sesiones de estimulación cognitiva que tienen como objetivo minimizar en la medida de lo posible el alcance del deterioro cognitivo.
Para ellos nos centraremos en los dominios más nucleares de la enfermedad neurodegenerativa y que se encuentran más afectados a nivel cognitivo como son la atención, la velocidad de procesamiento, la memoria o las funciones ejecutivas.
No dudes en pedir cita ahora con nuestros especialistas. Estaremos encantados de evaluar tu caso de forma individual y ofrecerte un protocolo personalizado tanto en papel como en formato digital.




