Actualmente unas 800.000 personas padecen Alzheimer en España. De hecho, una de cada diez personas mayores de 65 años y más de un tercio de las mayores de 85 la padecen.
Cada año, el 21 de septiembre se celebra el Día Mundial del Alzheimer para dar visibilidad a la enfermedad y sensibilizar a la sociedad sobre su impacto. Por eso, desde Memoriae, hemos preparado este post para conmemorar este día y ayudarte a entender mejor en qué consiste esta enfermedad.

¿Qué es el Alzheimer?
El Alzheimer es una enfermedad adquirida de naturaleza neurodegenerativa caracterizada por el deterioro progresivo de múltiples funciones cognitivas que provoca una disminución del rendimiento global o especifico, en la que los síntomas de demencia empeoran gradualmente con el paso de los años.
Son muchas las personas que a medida que pasan los años en alguna etapa o momento determinado notan que su capacidad para pensar, su creatividad, su eficiencia al resolver un problema o su memoria ha disminuido.
Sin embargo, la pérdida de memoria grave, la desorientación, la confusión y otros cambios importantes en el funcionamiento de nuestro cerebro suelen ser los signos que nos ponen en alerta y es cuando realmente nos damos cuenta del problema.
¿Cuáles son los síntomas?
Los síntomas de la enfermedad de Alzheimer suponen la pérdida progresiva de las funciones propias del cerebro y que nos permiten la relación con el medio. Se denominan en conjunto funciones cognitivas e incluyen: memoria, lenguaje, orientación visual y temporal, atención y planificación.
También afecta a las capacidades emocionales y conductuales tales como la motivación, ánimo, percepción de la realidad y sueño. Los síntomas se desarrollan de manera gradual y progresiva.
En un gran número de personas el síntoma más temprano está relacionado con su capacidad para memorizar cosas nuevas. A estos síntomas de memoria, se suele asociar cierto cambio de carácter predominando la apatía. Posteriormente se van sumando síntomas tales como:
- Desorientación.
- Ansiedad.
- Incapacidad para dibujar y copiar figuras.
- Incapacidad para denominar objetos comunes.
- Delirios, alucinaciones y agitación.
- Mal humor, tristeza y/o apatía.
- Trastornos del sueño.
- Dificultad para realizar actividades de la vida cotidiana.
Finalmente, se ven afectadas las funciones más básicas del ser humano, tales como la motora y las propias de regulación de nuestros órganos internos.
¿Cuáles son las causas?
La mayoría de los casos de enfermedad de Alzheimer se producen en personas de más de 65 años, y la causa de la enfermedad no se conoce con exactitud en la actualidad. Se cree que esta enfermedad tiene un origen multifactorial, es decir, que existen diversos factores de riesgo que predisponen a un individuo a padecerla.
Entre los diferentes factores de riesgo que no se pueden modificar son la edad o la predisposición genética. Por el contrario, los factores que si pueden cambiarse para prevenir el riesgo de desarrollo de la enfermedad son por ejemplo la práctica regular de ejercicio físico y llevar una alimentación saludable.
Objetivos del día mundial del Alzheimer
Este día, que se celebra cada año el 21 de septiembre, se celebra para concienciar sobre esta enfermedad, que afecta no solo a los pacientes sino también a los cuidadores directos y familiares.
Por el momento no hay una cura para el Alzheimer, pero si se pueden realizar rutinas y actividades para retrasar el deterioro que causa la enfermedad. Principalmente los objetivos del Día Mundial del Alzheimer pueden resumirse en los siguientes:
- Conocer las necesidades reales de los enfermos.
- Ofrecer apoyos públicos a las personas con Alzheimer y sus cuidadores.
- Investigación sobre el Alzheimer y sus tratamientos.
- Ofrecer formación sobre la enfermedad y apoyo psicológico a los cuidadores.
- Campañas de prevención de la enfermedad.

¿Cómo trabajamos desde Memoriae el Alzheimer?
Desde Memoriae desarrollaremos programas de trabajo donde prima la atención individualizada teniendo presente la historia de vida de las personas, interesándonos por las preferencias de las personas y ajustándolas a los planes de trabajo donde la estimulación cognitiva y la estimulación emocional se llevan a cabo a través de diferentes tareas.
Trabajar psicoterapias adaptadas a las necesidades de cada persona es clave para conseguir buenos resultados. Nuestros programas son individualizados y están diseñados para acompañar a las personas adultas mayores con o sin patología cognitiva, en su propia evolución y sobre todo a su propio ritmo.
Como estrategias de intervención se utilizarán la reminiscencia, para trabajar recuerdos imprecisos del pasado que vuelven a la memoria o la orientación a la realidad, entre otras.
También nos apoyaremos en ayudas externas cuando la función cognitiva está muy afectada. Conoce a nuestra profesional o contáctanos ahora para pedir más información.




